Este proyecto utiliza drones con sensores multiespectrales para analizar la salud del suelo, los cultivos y el paisaje agrícola. Los vuelos permiten identificar indicadores de degradación como erosión, deslizamientos, sequías, inundaciones, plagas, deforestación y enfermedades de cultivos.
El análisis produjo resultados reveladores que permitieron identificar áreas críticas y entender mejor las condiciones de cada finca. A partir de estos hallazgos se desarrollaron recomendaciones de manejo que ya se aplicaron en fincas piloto para atender problemas de suelo, producción agrícola y riesgos ecológicos.
Esta experiencia demuestra el potencial de esta tecnología para apoyar la toma de decisiones en las fincas. El uso de drones y sensores abre nuevas oportunidades para desarrollar servicios de análisis, monitoreo y asesoría que ayuden a agricultores y custodios a mejorar el manejo, reducir riesgos y fortalecer la productividad agrícola.